El Internet de las Cosas (IoT) nos permite ejecutar una idea, razón por la cual es importante desarrollar el concepto de idea. Desde su comienzo y por su concepción, IoT abre las puertas a la innovación y alienta a implementar nuevas soluciones.

Estas ideas y soluciones no necesariamente tienen que representar un beneficio económico, sino que también estimulan a colaborar en post del desarrollo social.

Podemos proponer pequeñas o grandes ideas que dejen huellas en tiempos de cambios como los que vivimos hoy, la colaboración social a través de sus redes aceleran el proceso de creación y hasta resulta difícil de identificar los cambios generados, donde parece que la tecnología muta mas rápido de lo que puede ser adoptada y cada uno de nosotros somos parte y responsables de este cambio a través de nuestras ideas.

IoT es el medio para ejecutar un cambio de paradigma que generará un gran impacto en nuestras vidas.

Esta más que comprobado que facilitar los procesos, mejorar los servicios y masificarlos, es clave para el desarrollo comercial de las ideas. Desde la máquina de escribir hasta el robot más complejo, encierran esta dinámica imbatible. Es por ello que pensar en soluciones de IoT para ciertas verticales de la industria o el mundo empresarial sin duda resulta una ecuación muy atractiva para el negocio.

IoT es la visión tecnológica más importante que se ha presentado en los últimos tiempos, incluyendo lo que ya conocemos como Internet. Es por muchos considerada la próxima Internet.

Muchos piensan en IoT como la nueva aplicación de Internet, y es interesante este punto de vista si se le da a la aplicación la importancia que merece, y se considera a Internet como la infraestructura necesaria para que la aplicación se implemente, integre, y se haga masiva en diversas formas.

Al igual que la evolución del teléfono celular, IoT difumina los límites entre la vida personal y la vida de los negocios. Se redefinirá la forma en que interactuamos con nuestro entorno.

Presentar IoT como un conjunto de Sensores, dispositivos o equipos concretos para una vertical o industria o empresa es tener una visión limitada de la problemática y potencialidad que reviste el tema.

Han aparecido conceptos como IoE (del inglés Internet of Everything) que si bien contempla la utilización del Internet de las Cosas, añade el proceso, las máquinas y las personas a las “cosas”. Es muy difícil separar semánticamente estos dos conceptos ya que al desplegar un proyecto de IoT vamos a considerar siempre alguna integración o interacción.

Hoy estamos creando la base de IoT conectando las cosas, es por esto que superado el cambio en la infraestructura y una vez agregados los dispositivos o “cosas” a la red vamos a entrar en una etapa de madurez conocida como IoE.

IoT es, desde la teoría, una visión que cambiará nuestras vidas. Desde la práctica una arquitectura que hace posible una nueva interacción entre las personas, las máquinas y todas aquellas cosas que se integren como parte de un sistema. Esto sin duda cambiará nuestra forma de vivir, de trabajar y sobretodo de cómo fabricamos, distribuimos, comercializamos y consumimos los bienes.

Quienes desarrollen o participen de negocios de IoT debemos ser capaces de mostrar los beneficios que encierra a quienes tengan que tomar las decisiones de cambiar las políticas y los estándares que hoy conocemos para hacer un mundo mejor.

IoT trasciende a una marca o fabricante en concreto. Por ello planteamos esquemas de desarrollo colaborativos con diferentes fabricantes siendo abiertos también a pequeños emprendimientos de innovación que seguramente aparecerán en los próximos años.

Hoy tenemos un apasionante desafío a la hora de crear una infraestructura y los estándares apropiados. Estos estándares son la base que acelerarán y asegurarán el éxito de los despliegues de IoT.

Sabemos que los proyectos de IoT representan un desafío a la hora de la implementación y también sabemos que para lograr desarrollar un proyecto de IoT exitosamente se requiere de una dinámica de trabajo particular, donde se debe involucrar equipos de trabajo multidisciplinarios, empresas externas que aporten valor y conocimiento concreto del negocio y la tecnología, grupos académicos, gerentes de proyectos experimentados y sobre todo al cliente final junto a las personas claves de su negocio o empresa.